Imagen de resumen:
Lucir un rostro bonito, radiante y libre de impurezas es sencillo.
A lo largo del día la piel trabaja en un continuo proceso de renovación.
Durante el día se defiende de la luz y del ataque de los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro. Y entre la una y las seis de la madrugada, renueva sus células y repara las que están dañadas preparándose para afrontar el nuevo día.